Inicio        Infanto-juvenil        Adultos        Psicopedagogía        ¿Cómo trabajo?        Mediateca        Tarifas y encuadre        Contacto

© Maribel Gámez Cruz 2019

Los adultos son piezas clave
en el tratamiento del menor

¿Es normal lo que le pasa a mi hijo?

Aún se tiene la idea de que los problemas infantiles se resuelven solos, que será la natural y esperable evolución en el desarrollo del niño lo que terminará solucionando sus dificultades. Sin embargo, es justo al revés. Los problemas infantiles y juveniles se estancan y pueden convertirse en dificultades aún mayores si no se pide ayuda a tiempo. Cuando el entorno del niño no consigue entender qué le ocurre y decide buscar ayuda psicológica es importante que ese consejo lo encuentre en un profesional especializado en esta franja de edad, que considere en todo momento las etapas por las que este va pasando. De esta forma el profesional podrá contestar a una de las preguntas que más preocupan a los padres: ¿es normal lo que le pasa a mi hijo?

Ya que los niños aprenden todo de los adultos de su alrededor, estos serán también piezas clave en el tratamiento del menor. Los padres, los profesores y cualquier adulto que tenga relación con el niño y el problema que presenta en terapia, debe conocer el funcionamiento infantil y poner posteriormente ese conocimiento en marcha, para ayu-dar al niño a superar esas dificultades. Ese es, en parte, el trabajo del psicólogo: dotar a los adultos de herramientas eficaces para educar y guiar a sus hijos. Es por esto que el tratamiento psicológico prácticamente siempre involucra a los adultos e, incide, en los ambientes más importantes donde se desenvuelve el niño, como es el colegio y el hogar.

De esta manera, desde una perspectiva evolutiva analizada desde la terapia de conducta, es cómo afronto las consultas que buscan una solución a los problemas infantiles. Esta terapia  parte de la base de que todos los comportamientos se aprenden y, por lo tanto, pueden ser desaprendidos, con la idea de adquirir unos nuevos que sirvan para conseguir el bienestar y la felicidad de quien necesite de mis servicios.

Cada caso es diferente de otro aunque tenga parecido diagnostico

¿Timidez o falta de habilidades sociales?

Hay multitud de problemas que pueden afectar a niños y adolescentes. Sin embargo, cada caso es diferente a otro, aunque pueda tener un diagnóstico parecido. Las etique-tas no sirven de nada para comprender un problema. Porque cada niño, cada adolescen-te, cada padre y madre tienen una historia personal única cuya evaluación exhaustiva me sirve de punto de partida para analizar y, posteriormente, hacer comprender a los interesados el origen del problema, su mantenimiento y, por último, la forma en la que vamos a proceder juntos a resolverlo.

Entre estos problemas se pueden encontrar:

  • Problemas con el sueño y la comida

  • Dificultades para adquirir el control de esfínteres (autonomía en el manejo del pis y la caca, de noche y de día)

  • Relaciones con otros niños o adolescentes: timidez, falta de habilidades sociales, etc.

  • Miedos

  • Comportamiento disruptivo en el hogar o en el colegio

  • Dificultades de rendimiento o adaptación escolar

  • Evaluación el altas  y bajas capacidades

  • Trastorno por déficit de atención con y sin hiperactividad

  • Problemas de identidad en la adolescencia

  • Trastornos de alimentación

  • Ansiedad y depresión

 

¿Tengo que ir con mi hijo la primera sesión?

Es aconsejable que en la primera sesión sean los padres los que acudan solos a consulta. De esta manera se abre la posibilidad de hablar abiertamente del problema que ven en sus hijos, sin miedo a ser escuchados por ellos. Una vez entendida por ambas partes la demanda inicial, las sesiones se organizaran según la naturaleza del caso.

Orientaciones en el proceso de crianza