Inteligencia

Descripción

¿A qué llamamos inteligencia? La inteligencia no es algo que exista sino que es idea, un constructo, una entidad hipotética que no se sabe muy bien cómo definir. A pesar de que es tan escurridiza la utilizamos todos los días para categorizar a los demás dentro de un contínuo según muestre más o menos inteligencia. Y eso es porque la inteligencia es algo que se demuestra, dependiendo de cómo se hagan determinadas tareas.

Dentro de ella caben muchos procesos y habilidades humanas que pueden evaluarse para conocer la inteligencia de alguien: atención, percepción, razonamiento, memoria, etc. Esas capacidades se intentan medir a través de una serie de instrumentos, que se desglosan en tareas, cuyos resultados se pasan a unas escalas que nos permiten, a los psicólogos, conocer cuán inteligente es alguien y comparar a unas personas de otras.

 

Existen baremos construidos para diferentes poblaciones que permiten saber si alguien se posiciona en inteligencia por encima o por debajo de lo que llamamos media, que es simplemente donde se sitúan la mayoría de las personas.

 

Estas medidas son especialmente útiles en los casos en los que hay menores implicados. El diagnóstico de una baja o alta inteligencia infantil acarrea la necesidad de realizar modificaciones en el curriculum escolar y en el entorno familiar para potenciar al máximo las capacidades en ambos casos, modificaciones que repercutirán en el bienestar del niño y del adulto en el que ese infante se convertirá

¿Sabías qué?

¿Los factores genéticos y de aprendizaje se unen de manera indisoluble en la inteligencia de una persona?

Las personas podemos nacer con una mayor o menor capacidad intelectual que es estimulada de una manera determinada desde que nacemos y eso influye en el aumento o disminución de las capacidades que pueden llamarse inteligentes.

 

Distinguir lo genético de lo ambiental es muy difícil, sino imposible, en la mayoría de los casos. Esto implica que los niveles inteligencia fluctúan a través del tiempo dependiendo de la estimulación que una persona reciba.

Si quieres saber más...

Como decía antes la inteligencia es una idea, y como toda idea hay que bajarla a tierra para saber de qué estamos hablando. Existen muchos tipos de inteligencia. En psicología contemplamos la idea de inteligencia general al hablar de procesos de razonamiento básicos  que implican la detección de relaciones para la resolución de un problema. Después, existe la inteligencia matemática, emocional, creativa, muchas, cuya medición se basa en tareas que la persona tiene que solucionar para obtener un resultado y así compararlo con los baremos de su población y, así, realizar un diagnóstico.

 

Todos los tipos de inteligencia pueden mejorarse a través de la práctica. Evidentemente,  nos movemos por límites marcados por la genética y otros factores ambientales pero, la inteligencia, en cualquiera de sus formas, se entrena y puede decaer si no se recibe la estimulación adecuada. De hecho, personas que han vivido traumas o situaciones muy complejas pueden dar  resultados muy bajos en test de inteligencia tras su experiencia, simplemente porque esas situaciones han mermado sus capacidades y por lo tanto, en las tareas que componen la medición de la inteligencia se obtienen peores resultados.

Reg. nº CS11031

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