Descripción del problema

La anorexia y la bulimia son los trastornos de alimentación más conocidos y temidos pero hay muchos más que aparecen en edades  tempranas, en la infancia. Las dificultades que presentan los niños a la hora de comer, tales como negarse a ingerir alimentos, tardar mucho más tiempo del necesario en comer o trastornos menos conocidos, como el pica o la potomanía, pueden provocar problemas en el entorno familiar del niño que lo sufre.

Estos problemas, junto a los trastornos del sueño son los que más alarman a los padres ya que para que un niño se desarrolle en buenas condiciones, el sueño y la comida, son absolutamente fundamentales.

Y es que la manera de responder a estos trastornos  es clave para encontrar una solución o, por el contrario, pueden provocar su mantenimiento en el tiempo. Cuando se descarta que los problemas médicos sean el origen del problema, el profesional de la psicología es el encargado de analizarlos y buscar la forma de solucionarlos. La adquisición de unos buenos alimenticios corresponde a un terapeuta con formación en psicología evolutiva y familiar.

La cuestión es que la comida, que es una necesidad primaria ligada al placer, puede convertirse en instrumento para conseguir otros fines que pueden ser problemáticos como calmar la ansiedad o como forma de oposición en los niños pequeños. Estar atentos a la relación que los niños mantienen con la comida es esencial para detectar y tratar estos problemas.

¿Sabías qué?

La familia puede jugar un papel muy importante en la gestación de un trastorno de alimentación. La trasmisión de una preocupación excesiva por el cuerpo, modelos parentales restrictivos con la comida o que abiertamente rechacen cuerpos distintos a los estereotipos socialmente aceptados, influyen en la probabilidad de aparición de estos problemas en niños y adolescentes

Si quieres saber más...

¿Cómo saber si estamos ante un trastorno de la alimentación?

Diferenciar un problema de lo que no lo es implica que dicho problema interfiere de manera significativa en las áreas vitales de una persona. Es decir, que le cause problemas en su día a día en áreas esenciales como la relación con los demás, los estudios, el estado de ánimo...

 

Que un niño tarde dos horas en comer es un problema porque ese tiempo extra ocupa el espacio que debería invertir en realizar otras actividades necesarias para él. Ideas muy negativas sobre el propio cuerpo subyacen en los problemas de bulimia o la anorexia que provocan que se comporten con miedo o vergüenza ante la interacción social con los demás.

Al ser, los trastornos de alimentación, problemas que causan gran temor en los padres, es esencial que busquen perspectivas más objetivas a lo que ocurre. Los pediatras pueden informar sobre si un niño se desarrolla adecuadamente, según su peso y estatura acorde a su edad, aunque los padres consideren que come poco, y el psicólogo puede determinar si hay una afectación importante en la vida de la personas que sufre el trastorno.

Pedir ayuda pronto es clave para la solución al problema.

Reg. nº CS11031

Inicio        Infanto-juvenil        Adultos        Psicopedagogía        ¿Cómo trabajo?        Mediateca        Tarifas y encuadre        Contacto

© Maribel Gámez Cruz 2019

maribelgamezcruz@gmail.com

636 97 24 58

Tratamiento de datos personales                                                     Condiciones de uso de la web